Yo no sabía nada del lupus. Si hubiera sabido, habría reconocido los síntomas. Ahora me siento tan sola. Escribo sobre
mi experiencia en mi diario porque es como si nadie entendiera. Tiene que haber una forma de hablar sobre el lupus para que otros escuchen y entiendan. Otros deben saber la información básica sobre el lupus. Lo más importante es que hay esperanza.